Sueltas tus facturas y Tixavik las lee: fecha, R.F.C., importes e impuestos. Arma el reporte en el formato que tu empresa ya usa y lo manda por su camino de firmas hasta contabilidad — sin volver a teclear lo que la factura ya dice.
El demo entra con datos de prueba; no necesitas registrarte.
Qué se midió, exactamente. Los mismos nueve comprobantes en los dos lados, y es el tramo de capturar: soltar los archivos y que el sistema los lea. Lo que sigue —confirmar lo que falte y enviar— todavía no está cronometrado; cuando lo esté, el número aparece aquí aunque salga peor.
Cuatro momentos. El único trabajo tuyo está en el segundo.
Sueltas los XML, los PDF y hasta las fotos de los tickets. Tixavik empareja cada PDF con su XML y arma los gastos solo. Si un correo trae la factura como enlace y no como archivo, te lo dice en vez de fingir que la bajó.
Confirmas, capturas lo poco que falte y eliges el centro de costos. Si toda la semana va al mismo, se aplica en bloque. De un PDF sin XML, el formulario llega con la fecha, el R.F.C. y los importes ya escritos.
Va a quien autoriza tus gastos y después a contabilidad, por correo, con un enlace que se abre desde el teléfono. Y si no tienes a quién reportarle, lo firmas tú y sigue de largo.
El reporte sale en el formato de tu empresa, en Excel y en PDF, con sus fórmulas intactas. El anticipo y el saldo se llevan solos de una semana a la siguiente.
Las facturas llegan al correo. Sacarlas de ahí —una por una, abriendo cada adjunto para ver de quién es— es media hora que nadie cobra.
Baja tus CFDI del correo a una carpeta, con la fecha y el nombre del proveedor — no con el número con que vienen. El XML y su PDF quedan juntos. Puedes correrlo las veces que quieras: no baja dos veces la misma factura.
No se instala: se abre. Vive en tu computadora y tus datos no salen de ahí. Funciona con o sin Tixavik.
La primera vez Windows te va a advertir, como con todo programa nuevo. La guía explica qué botón pulsar — y también cómo sacar la clave de Gmail, que es el único paso que toma algo de tiempo. Se hace una sola vez.
Tixavik ya está en uso real y se abre a más empresas poco a poco, de a una, para poder contestarle a cada quien el mismo día. Si te interesa, escríbenos y platicamos cómo comprueban gastos hoy.
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